El Trabajo Social, la profesión a través de los años: un homenaje a las trabajadoras

Comenzar la vida laboral es un viaje de incertidumbre, pero también de esperanza. La ilusión de los primeros días se mezcla con los desafíos de una profesión que aún está por descubrirse.

Para las trabajadoras sociales homenajeadas en la Gala del Trabajo Social organizada por el Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid, ese viaje ha sido una elección de vida, marcada por el compromiso con la justicia social, la intervención con las personas más vulnerables y, por supuesto, la lucha por una sociedad más equitativa en la que estén asegurados los derechos sociales de la ciudadanía.

Cada una de ellas encontró su camino en el Trabajo Social por motivos y motivaciones muy diferentes, pero todas coinciden en la pasión común de acompañar, orientar y fortalecer a quienes más lo necesitan. «El Trabajo Social me permitía interactuar con las personas y acompañarlas en los procesos para ayudar a mejorar sus condiciones de vida», recuerda Magdalena Pérez Sánchez, quien destaca cómo la profesión le brindó herramientas para la resolución de problemas y la colaboración interdisciplinaria en ámbitos como la salud, la educación y las organizaciones sociales. Su elección, asegura, estuvo motivada por la vocación, el compromiso con las personas y la firme creencia en la justicia social.

María Isabel Sánchez Moñino destaca, a su vez, la riqueza de las historias de vida con las que se ha encontrado a lo largo de su trayectoria. «Las entrevistas frente a ellos, mirando a sus ojos, permitían vivir las situaciones personales por las que estaban atravesando. Aunque la trabajadora social no tenga una varita mágica, sí tiene la posibilidad de informar, asesorar y ayudar en las gestiones para que desde el ‘empowerment’ intenten salir de situaciones comprometidas», afirma. Para ella, aunque la elección del Trabajo Social fue casual, siempre la ha considerado una de las decisiones más acertadas de su vida.

Desde una perspectiva más académica, María del Carmen Álvarez Alonso subraya la necesidad de fortalecer el Trabajo Social a través de la investigación y la ampliación de las horas de práctica en la formación universitaria. «Es imprescindible consolidar su base académica, reforzar la colaboración entre universidades e instituciones y garantizar prácticas de calidad», explica. Además, enfatiza la importancia de que las profesionales en activo contribuyan a la producción teórica de la disciplina, transformando su experiencia en conocimiento que enriquezca la intervención social.

Para las trabajadoras sociales, la profesión está marcada también por momentos de gran dificultad y dolor. Ana María Gutiérrez Merino recuerda dos experiencias especialmente traumáticas: los atentados del 11 de marzo de 2004 y los peores meses de la pandemia de COVID-19. «Fue un horror. Muchos residentes fallecieron, más de la mitad del personal de baja, las familias asustadas sin parar de llamar… Todo un infierno», relata sobre su trabajo en la Residencia de Mayores Doctor González Bueno durante la crisis sanitaria. Su testimonio refleja la fortaleza y el compromiso de las trabajadoras sociales en los momentos más críticos.

María Isabel López Cottereau, por su parte, encontró su vocación desde muy joven, participando en grupos de voluntariado que la llevaron a descubrir el Trabajo Social. «En los 42 años de ejercicio profesional, siempre he considerado que había acertado en la elección», señala con satisfacción.

Un sentimiento compartido por María Josefa Belda Prado, quien comenzó en 1984 con la sensación de que todo estaba por hacer y vio cómo la profesión evolucionaba hacia un trabajo en equipo, con objetivos definidos y una importante labor preventiva. «Viví en mi corazón que el último día de trabajo tenía la misma ilusión que el primer día, y habían pasado 40 años», expresa con emoción.

Las experiencias laborales de estas profesionales también han estado marcadas por figuras y momentos que dejaron huella. En el caso de Guadalupe Vázquez Rodríguez recuerda su trabajo en la Asociación Marillac y en el Centro de Acogida San Isidro, donde acompañó a personas en situación de extrema vulnerabilidad. «Acompañé a personas con múltiples fracturas del alma. Fue entonces cuando decidí estudiar Trabajo Social», explica sobre su elección profesional.

Para Victoria Barroso, el Trabajo Social fue una decisión tomada en la madurez, con plena consciencia de su deseo de dedicarse a una profesión humanista y comprometida con los derechos sociales. Ana María Murillo Muñoz, en cambio, comparte ahora con preocupación cómo la burocracia ha absorbido gran parte de la intervención social. «Somos la voz y cara visible de los más desfavorecidos. Trabajamos con personas, no con papeles«, reivindica.

Por último, Encarnación Sanz García Soldado destaca un avance significativo en la profesión: la convocatoria de puestos de jefatura en Trabajo Social Sanitario en los hospitales públicos, una demanda histórica que se hizo realidad en 2022. «Ahora, dentro de los organigramas hospitalarios, nos situamos al mismo nivel que las direcciones médicas y de enfermería«, celebra.

Estas mujeres han dejado una huella imborrable en el Trabajo Social y en las personas que han trabajado con ellas a lo largo de los años. Su esfuerzo y dedicación han contribuido a construir la profesión tal y como la conocemos hoy. En esta Gala, el Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid les rinde homenaje y les agradece su entrega. Porque su elección fue, sin duda, la elección correcta.

Gracias, por tanto.

Aranjuez acoge la XIII Edición de los Premios Estatales de Trabajo Social del CGTS

El próximo 15 de marzo de 2025, el Centro Cultural Isabel de Farnesio de Aranjuez será el escenario de la XIII Edición de los Premios Estatales de Trabajo Social, un evento que reconoce la labor de profesionales, entidades y figuras destacadas en la defensa y promoción del Trabajo Social.

Organizados por el Consejo General del Trabajo Social (CGTS), estos galardones buscan visibilizar el impacto de nuestra área en la sociedad y rendir homenaje a quienes contribuyen a su desarrollo.

Premiadas y premiados en la XIII Edición

En esta edición, los reconocimientos han recaído en:
🔹 Pedro Celiméndiz, trabajador social en el ámbito rural, galardonado en la categoría de “Labor profesional”.
🔹 Open Arms, reconocida en la categoría de “Organizaciones, entidades y movimientos sociales” por su incansable labor humanitaria.
🔹 Lola Herrera, premiada en la categoría de “Comunicación” por su compromiso con la visibilización de problemáticas sociales.

Además, durante el acto se rendirá un homenaje a Purificación Trigo, trabajadora social a quien está dedicado el Programa de Trabajo del CGTS 2025.

Un evento abierto a los medios

La jornada contará con un encuentro con los medios de comunicación a las 17:00 horas, donde los periodistas acreditados a tal evento podrán entrevistar a los y las premiados y premiadas, así como a miembros de la Junta de Gobierno del Consejo General de Trabajo Social y del Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid.

Tras esta media hora de encuentro con los medios, dará comienzo a la ceremonia oficial.

La ceremonia de los XIII Premio Estatal de Trabajo Social dará comienzo a las 17:30 horas, con la participación de:
Emiliana Vicente, presidenta del Consejo General del Trabajo Social.
Miguel Gómez Herrero, alcalde de Aranjuez.
Belén Novillo García, decana del Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid.
✔ Representantes de las personas y entidades premiadas.

El acto estará amenizado, además, por el grupo musical Góspel Living Water.

Un reconocimiento al compromiso social

Desde el Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid nos sumamos al reconocimiento de la importancia de estos premios, que ponen en valor la labor de quienes trabajan por una sociedad más justa y equitativa.

📅 Fecha: 15 de marzo de 2025
📍 Lugar: Centro Cultural Isabel de Farnesio, Aranjuez (Madrid)
🔗 Más información: www.cgtrabajosocial.es

Nuevo Podcast 8M: Por un Trabajo Social feminista de calidad

Con motivo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid vuelve a producir un nuevo Podcast en el que cuatro invitadas se unen a la Comisión de Trabajo Social y Feminismo para profundizar en las condiciones laborales de las trabajadoras sociales.

Durante los 40 minutos de programa se destacó que debido a que más de un 80 % de las trabajadoras sociales son mujeres nos encontramos con una feminización de la profesión que afecta negativamente su valoración y condiciones laborales.

Además, se habla de la precariedad laboral, la externalización de servicios y la falta de reconocimiento contractual. También se discute la necesidad de reivindicar el Trabajo Social como una profesión científica y esencial, y se subrayó la importancia de la prevención y la justicia social.

Un interesante programa en el que se reivindica unos servicios sociales públicos junto a una mejor valoración del Trabajo Social más allá del ámbito asistencial, como agente de cambio social. Visibilizar y reivindicar el valor de la profesión de trabajo social, más allá del imaginario de «cuidados» y «caridad» es fundamental.

Como cierra nuestro manifiesto de 2025, ¡¡No habrá justicia social sin Trabajo Social feminista!!

🎙 Invitadas al Podcast COTS Madrid con Ainara Ibarrondo Merino🎙

🔹 Cristina de Blas Hernando
Trabajadora social con 20 años de experiencia en intervención directa. Ha trabajado en emergencias con personas sin hogar, violencia de género y, actualmente, con personas con discapacidad. Nos acompaña para compartir su experiencia y reflexionar sobre la situación laboral en el Trabajo Social.

🔹 Elena Fernández Cobo
Trabajadora social de formación. Con 13 años de experiencia en el ámbito de la violencia de género, decidió trasladar su lucha al sindicalismo y hoy es responsable del sindicato Cobas. Desde este espacio, busca dignificar el Trabajo Social y mejorar sus condiciones laborales.

🔹 Macarena de Cárdenas Campos
Trabajadora social con 20 años de trayectoria. Ha trabajado en diversos sectores, pero en los últimos 13 años se ha especializado en salud mental y atención a personas sin hogar. Nos acompaña para aportar su visión sobre las condiciones laborales en la profesión y su impacto en la práctica diaria.

🔹 Verónica García Peláez
Trabajadora social con amplia experiencia en el ámbito de la violencia de género y atención a mujeres. Actualmente trabaja en un servicio especializado en violencia en Getafe. Hoy nos comparte su visión y reivindicaciones para mejorar la situación del sector.

¡Gracias por acompañarnos en este espacio de reflexión y debate!

8M, Día Internacional de la Mujer: el compromiso del COTS de Madrid

Verónica Gallego y Ana Valmala, secretaria y vocal de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Trabajo Social (COTS) de Madrid respectivamente, realizan esta tribuna por el 8M, Día Internacional de la Mujer.

En el marco del Día Internacional de la Mujer, el Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid reafirma su compromiso con la promoción de un Trabajo Social feminista de calidad, reconociendo la importancia de abordar las cuestiones de poder y género en los liderazgos dentro de y desde la profesión.

Transformar las estructuras de poder desde el Trabajo Social es necesario y urgente. Para ello, es imprescindible seguir visibilizando y valorando la labor de las trabajadoras sociales, reconociendo su dimensión técnica y científica, y promover condiciones laborales dignas que incluyan salarios justos y estabilidad; necesarios para el buen desarrollo de nuestras funciones y una atención a la ciudadanía de calidad. Además, es crucial fomentar liderazgos que cuestionen y reconfiguren las dinámicas de poder tradicionales, incorporando enfoques feministas que promuevan la equidad y la justicia social.

El pasado 20/02/2025, Ainhoa Berasaluze desentrañaba, en una Jornada organizada por el Colegio, el abordaje del liderazgo desde nuestra profesión; destacando la necesidad de reflexionar sobre cómo las identidades de género influyen en las prácticas profesionales y en las relaciones de poder. El liderazgo en Trabajo Social no se limita a puestos de dirección, sino que es una competencia inherente a todas las profesionales, implicando una responsabilidad ética y un compromiso con la justicia social.

Por su parte, en nuestro manifiesto con motivo del 8M de 2025 enfatizamos que, aunque se han logrado avances desde la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing; persisten desafíos significativos. El Trabajo Social es una profesión altamente feminizada, con un 86% de mujeres, lo que conlleva una doble discriminación: por género y por la desvalorización de las profesiones de cuidado. Esta situación se traduce en una mayor carga laboral, precariedad y escasa representación en puestos de decisión, responsabilidad o liderazgo.

En este 8 de marzo, el Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid hace un llamamiento a todas las profesionales a reflexionar sobre su rol como agentes de cambio. Instamos a asumir liderazgos comprometidos con la transformación social, que integren una perspectiva de género y desafíen las estructuras patriarcales. Solo a través de un liderazgo consciente y feminista se podrá avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria, donde el Trabajo Social desempeñe un papel central en la promoción de los derechos humanos y la justicia social.

Descarga aquí nuestras ilustraciones, preparadas para su impresión:

8 de Marzo, 8M: Por un Trabajo Social feminista de calidad 

En este 2025 conmemoramos el 30.º aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Beijing, que marcó la hoja de ruta para garantizar la plena aplicación de la igualdad de derechos, de oportunidades y de acceso a los recursos de las mujeres y de las niñas.

Desde entonces, se han dado pasos significativos, pero sigue quedando mucho camino por recorrer. El Trabajo Social, como profesión cuyos principios fundamentales son la garantía de los Derechos Humanos y la promoción de la Justicia Social, debe responsabilizarse también de la parte que le pertenece; no podemos olvidar que las trabajadoras sociales somos agentes de cambio. Nuestro aporte, desde una mirada feminista, es clave para garantizar los derechos humanos, promover la justicia social y avanzar hacia la erradicación del sistema patriarcal.

No podemos olvidar que las trabajadoras sociales somos agentes de cambio. Nuestro aporte, desde una mirada feminista, es clave para garantizar los derechos humanos, promover la justicia social y avanzar hacia la erradicación del sistema patriarcal.

La feminización del Trabajo Social: un desafío para la igualdad

El Trabajo Social está dentro de las denominadas “profesiones de cuidados” y es una profesión altamente feminizada, con un 86 % de mujeres, según datos del Consejo General de Trabajo Social. A pesar de su carácter esencial, históricamente, las tareas asociadas al cuidado y al bienestar psicosocial, predominantemente realizadas por mujeres, han sido menospreciadas y peor remuneradas.

Las trabajadoras sociales nos enfrentamos a una doble discriminación: por ser mujeres (interseccionalidad) y por ejercer una profesión feminizada. Esta desvalorización se ve agravada por estereotipos de género que asocian a las mujeres con roles de cuidado y servicio, restando importancia a la dimensión técnica y científica del Trabajo Social.

Esto se manifiesta en una mayor carga de trabajo, una mayor precariedad laboral y una menor representación en puestos de dirección y toma de decisiones. Asimismo, las trabajadoras sociales solemos asumir una gran carga emocional en nuestro trabajo, lo que puede generar estrés, burnout y otras consecuencias psicosociales en las trabajadoras, producto, asimismo, de las desigualdades estructurales de género presentes en nuestra sociedad.

Para avanzar en cambiar esta situación, desde la Comisión de Trabajo Social y Feminismo del Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid, reivindicamos que sin igualdad de género no hay justicia social. Por ello, es imprescindible:

  • Visibilizar el trabajo de las trabajadoras sociales: es fundamental dar a conocer la importancia de su labor en la sociedad y destacar la dimensión técnica y científica de la profesión.
  • Luchar por mejores condiciones laborales: es necesario reivindicar salarios dignos, contratos estables y una mayor representación en los órganos de gestión.
  • Transformar la economía de los cuidados: exigiendo unos servicios sociales públicos suficientes y de calidad que promuevan la autonomía de las mujeres para reconocer y redistribuir de forma igualitaria las actividades de los cuidados.
  • Incorporar la perspectiva de género y el pensamiento crítico en la formación y la práctica del Trabajo Social.
  • Implantar la transversalidad de género en las políticas públicas como estrategia eficaz para avanzar en la igualdad.

¡¡No habrá justicia social sin Trabajo Social feminista!!

Descarga aquí nuestras ilustraciones, preparadas para su impresión:

La Junta de Gobierno del Colegio se reune con el Viceconsejero de la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales

Con fecha 27 de febrero la decana y vicedecanas de la Junta de Gobierno del Colegio Profesional se reunieron con el Viceconsejero de la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, D. Pablo Gómez-Tavira para abordar algunas cuestiones como la firma de dos convenios: el primero, de colaboración entre el COTS de Madrid y la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales y el segundo, de colaboración con el Servicio de Emergencias Sociales de la Comunidad de Madrid.

Por otro lado, se acordó ofrecer formación a las colegiadas sobre la implantación de la Historia Social Única (HSU) como herramienta fundamental de trabajo para las profesionales del Trabajo Social.

En este encuentro también se trasladó la preocupación del Colegio por la demora en la valoración del reconocimiento de la discapacidad, así como la rotación de profesionales en los centros base que afecta a la calidad de la atención que se presta a la ciudadanía.

En este sentido se propuso organizar una webinar en el colegio con el apoyo de la D.G. de Atención a las Personas con Discapacidad para proporcionar formación a las colegiadas sobre el baremo que regula el procedimiento para el reconocimiento, declaración y calificación del grado de discapacidad.

Finalmente, también se abordaron cuestiones como el estado actual del sistema de protección a la infancia en la Comunidad de Madrid, así como la precariedad laboral de las compañeras que cada día atienden a mujeres víctimas de la violencia machista.

Desde el Colegio queremos agradecer al Viceconsejero, a las subdirectoras de la D.G. de Servicios Sociales e Integración y de la D.G. de Atención a las Personas con Discapacidad, así como a la Directora de la AMAPAD el tiempo dedicado y su disposición a dialogar y colaborar siempre con el Colegio.

Consigue tu entrada para la VIII Gala de Trabajo Social

Celebramos el Día Mundial del Trabajo Social en Madrid, viernes 21 de marzo a las 18h30 en Espacio Pablo VI, en Madrid.
Podrás reservar tu plaza a partir del miércoles 5 de marzo a las 11h00.

Como cada año, en el marco del Día Mundial del Trabajo Social, que se celebra el 19 de marzo, desde el Colegio Oficial de Trabajo Social celebramos la Gala del Trabajo Social.

Este año, en su octava edición, esta cita se celebrará el 21 de marzo a las 18h30 horas (apertura de puertas a las 18h00) en el Espacio Pablo VI (P.º de Juan XXIII, 3, Madrid).

¿Cómo conseguir tu entrada?

La invitación solo está disponible para personas colegiadas en el COTS de Madrid y podrás acceder a la reserva de tu plaza pinchando en el botón de abajo y solicitando tu entrada a partir del miércoles 5 de marzo a las 11h00.

#PremiosTS25

Además de poder disfrutar de los encuentros con compañeras y compañeros de profesión, esa tarde se conocerán los ganadores de los Premios del Trabajo Social que otorga el Colegio en este evento de celebración.

De momento tendremos que esperar para saber quién consigue ser el ganador de los #PremiosTS, pero mientras tanto puedes conocer las candidaturas finalistas y votar por tu ganadora.

El plazo de votación finaliza el 13 de marzo a las 23h59.

Reconocimientos 2025

Además, nuestros reconocimientos 2025 tienen protagonismo especial. Como cada año, el Colegio de Trabajo Social de Madrid quiere rendir un homenaje a aquellas personas significativas para el trabajo social. Se trata de un reconocimiento a la trayectoria profesional, a la defensa de los derechos sociales, a la contribución al desarrollo a la profesión y, este año además, contamos con dos reconocimientos especiales a la intervención en grandes emergencias.

Todo esto, y muchas sorpresas más, te esperan en la #GalaTS25. ¡Te esperamos!

Esta gala se celebra en el marco del Día Mundial del Trabajo Social, una efeméride cuyo lema es ‘Fortalecer la solidaridad intergeneracional para un bienestar duradero’, un mensaje que resalta la necesidad de cultivar la cooperación y el respeto entre las diferentes generaciones para promover un bienestar compartido y duradero.

Esta gala se celebra en el marco del Día Mundial del Trabajo Social, una efeméride cuyo lema es ‘Fortalecer la solidaridad intergeneracional para un bienestar duradero’, un mensaje que resalta la necesidad de cultivar la cooperación y el respeto entre las diferentes generaciones para promover un bienestar compartido y duradero.

Este lema nos invita a reflexionar sobre cómo, al cuidar y valorar a todas las generaciones, podemos construir una sociedad más fuerte, preservando nuestro entorno y garantizando que la sabiduría y los conocimientos se transmitan de manera responsable hacia las futuras generaciones.

Imagen de la Jornada de Vivienda en el COTS Madrid

Así vivimos la Jornada de Trabajo Social y Vivienda en el Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid

Más de medio centenar de personas se reunieron, presencial y virtualmente, en la sede del Colegio en Madrid para formar parte de la Jornada ‘Trabajo Social y Vivienda: ámbitos, herramientas y oportunidades’.

Esta Jornada celebrada el 26 de febrero fue un punto de encuentro perfecto para aprender, conocer y debatir sobre nuestra profesión en esta área, a través de, por un lado, la ponencia de la abogada especializada en derecho a la vivienda Natalia Palomar González y por otro los experienciales que compartieron algunas compañeras y compañeros de profesión en nuestra Fila 0, compuesta por Jesús García-Ajofrín, Dámaris Barajas, Susana Ortiz y Pilar Sánchez.

“El Trabajo Social defiende el derecho a la vivienda”, así inició su exposición Belén Novillo, nuestra Decana. Esa es la principal razón que ha llevado al Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid a organizar un encuentro para abordar esta y muchas otras cuestiones relacionadas con la vivienda. Entre ellas, la petición y elaboración de informes de vulnerabilidad solicitados desde diferentes instancias que están recibiendo las trabajadoras sociales en relación a procesos de pérdida de vivienda.  

 “El Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid, como corporación de Derecho Público, defiende lo recogido en la Modelo de Sistema Público de Servicios Sociales propuesto por el Trabajo Social para el siglo XXI. Este documento, elaborado por los colegios profesionales liderados por el Consejo General de Trabajo Social, define seis sectores de bienestar social (garantía de ingresos- Seguridad Social, Sanidad, Educación, Servicios Sociales, Vivienda y Empleo), en los que los Servicios Sociales y Vivienda están diferenciados”, puntualizó Belén.

Actualmente, la posición de las/os profesionales del Trabajo Social en las cuestiones que atañen a vivienda es complicada, y, a pesar de ello, “las compañeras que trabajan en el ámbito de la vivienda están haciendo un trabajo excelente”

De la mano de Natalia Palomar González, abogada en Provivienda, pudimos conocer con detalle el marco jurídico que establece los mecanismos de coordinación entre juzgados y Servicios Sociales, y las particularidades de las distintas normas en cuanto a requerimientos, procedimiento, persona u organismo con capacidad para solicitar informe, su finalidad y efectos. El elenco de posibilidades en base a la que solicitar la acreditación de vulnerabilidad por la vía del informe social es muy amplia y la casuística se ha extendiendo. Se coincide en la profesión en considerar lagunas en las normas en cuanto a la medición de la categoría “vulnerabilidad”, dada la inexistencia de parámetros o la indefinición de los existentes.  

Durante la segunda parte del encuentro, trabajadoras sociales que ejercen en ámbitos vinculados a la vivienda explicaron los diferentes proyectos en los que trabajan.  

En primer lugar, Jesús García-Ajofrín, Coordinador de la Oficina vivienda Parla, narró las dificultades que presenta el municipio en este aspecto, destacando las negociaciones con empresas tenedoras de vivienda que ha tenido en su cometido.

A continuación, Susana Ortiz, jefa del Departamento de SAER del Área de Políticas Sociales, Familia e Igualdad del Ayuntamiento de Madrid, explicó las diferentes prestaciones incluidas en el servicio, subrayando las dificultades que presentan las personas y familias en el acceso al alquiler en el mercado libre.  

Después, pudimos conocer el trabajo que se realiza desde la EMVS con las familias adjudicatarias de vivienda pública gracias a la intervención de Pilar Sánchez, Trabajadora Social del departamento de Servicios Sociales de EMVS del Ayuntamiento de Madrid, quien realizó un recorrido por la figura del/la trabajador/a social en la trayectoria histórica de la EMVS, estando actualmente acompañando a lo largo de la vida del contrato que mantienen las personas con la entidad pública.

El encuentro finalizó con Dámaris Barajas, Directora de planificación estratégica en Provivienda, explicando las diferentes iniciativas de la organización en la materia, desde la intermediación en el acceso, a la provisión directa de vivienda junto con apoyos para la autonomía, la convivencia vecinal o transformación residencial, sin olvidar la labor de incidencia.

Nos quedamos con su acertada puntualización: “Desde Servicios Sociales no se puede reparar el daño generado por una política de vivienda deficiente”

Imagen de la Jornada Hacia unos Servicios Sociales Básicos Comunitarios Desde el Modelo de Investigación Acción Participación Supervisión

Así vivimos el encuentro ‘Hacia unos Servicios Sociales Básicos Comunitarios desde el Modelo IAPS’ en la Facultad de Trabajo Social de la UCM

El viernes 21 de febrero, la Facultad de Trabajo Social de la Universidad Complutense de Madrid y Colegio Oficial de Trabajo de Madrid organizaron las jornadas ‘Hacia unos Servicios Sociales Básicos Comunitarios Desde el Modelo de Investigación Acción Participación Supervisión’.

En la inauguración, nuestra Decana Belén Novillo destacó la importancia de la supervisión, tras agradecer que la Universidad Complutense haya contado con el COTS- Madrid para coorganizar estas jornadas. La supervisión está contemplada dentro de las líneas estratégicas actuales perseguidas el COTS, sobre la que resulta imprescindible hacer pedagogía y militancia por ser garantía de compromiso con la ética. «Como Colegio profesional, encargado de la regulación de la profesión, la supervisión juega un rol crucial en la construcción de intervenciones éticas y eficaces integrando experiencias sobre el terreno dentro de los modelos de intervención propios del Trabajo Social. Supervisar es aprender revisando la acción»

Dña. Aurora Castillo, Decana de la Facultad de Trabajo Social de la UCM, agradeciendo al COTS su contribución, puso en valor la supervisión como «el mejor espacio para el cuidado de las profesionales y del espacio de intervención profesional»

A continuación, en la primera mesa redonda se profundizó sobre la forma en que la dimensión comunitaria puede contribuir a la misión de los Servicios Sociales. Se puso de relieve la necesidad de abordar los retos en el territorio desde una estrategia comunitaria transversal, poniendo el foco en los vínculos generados, tanto en la relación con otros agentes como con las personas en los procesos de acompañamiento. El valor añadido es trabajar desde una mirada comunitaria transversal, concediendo intencionalidad relacional a nuestro nuestro quehacer profesional. Así mismo, a través de lo comunitario se puede hacer realidad la vocación universal de Servicios Sociales, siendo los servicios de base un campo de acción privilegiado para llevarlo a cabo, además de incrementar su sostenibilidad.

Durante la segunda mesa redonda, se expuso el modelo de supervisión IAPS Investigación- Acción- Participación- Supervisión, de la mano de Ainhoa Berasaluze y Mirem Ariño de la UPV/EHV. Pudimos escuchar el testimonio de Paula Torreadrado tras incorporar la supervisión bajo este modelo en el Centro de Servicios Sociales de Tres Cantos, subrayando que “la mejor herramienta somos nosotras mismas como profesionales”, por lo que la supervisión cobra especial relevancia al servir para “revisar, analizar y construir conocimiento y estrategias de intervención que mejoran la praxis profesional” Concluyó Paula respecto a la necesidad de apostar por incorporar la supervisión en la gestión de organizaciones y personas: «inversión porque lo merecemos, autocuidado porque lo necesitamos, aprendizaje porque las personas con las que trabajamos no merecen menos»

En la clausura de la Jornada se puso de relieve que la unión entre Colegio Profesional y Academia ha llegado para quedarse y que la supervisión se erige como el nexo entre teoría e intervención profesional. “El espacio de los Servicios Sociales debe ser un espacio comunitario. Desde el Trabajo Social, aunque intervengamos individualmente, miramos al grupo y al entorno”, concluyó D. Andrés Arias.

Trabajo Social en el Día Mundial de la Justicia Social, por Gabriela Jorquera

Autora: Gabriela Jorquera

Hoy se conmemora el Día Mundial de la Justicia Social, un principio fundamental que orienta el ejercicio del trabajo social y que se manifiesta, tal como se recoge en el código deontológico, “…dedicando su ejercicio profesional a ayudar a los individuos, grupos y comunidades en su desarrollo y a facilitar la resolución de conflictos personales y/o sociales y sus consecuencias”. Esto se debe a que, como lo señala Naciones Unidas, la justicia social es una condición indispensable para la paz, a la vez que esta no puede alcanzarse si no hay paz y seguridad.

Esta relación tiene importantes implicaciones. Por un lado, es fundamental reconocer que la injusticia, real o percibida, es un poderoso incentivo para el inicio de conflictos y de violencia entre individuos, grupos y naciones. Por ello, la lucha contra la desigualdad es un pilar clave en la construcción de la paz y la justicia social. Su principal propósito debería ser la erradicación de la pobreza y la discriminación, dos de las manifestaciones más directas de la injusticia social y, por tanto, dos objetivos fundamentales para el Trabajo Social.

Tal como señalan María Rocío Cifuentes-Patiño y Sandra Yaneth Vallejo-González, la relación entre el trabajo social y la justicia social implica no solo promover la redistribución de bienes materiales, necesaria para avanzar hacia una sociedad más equitativa, sino también garantizar el reconocimiento de la diversidad, una dimensión fundamental para avanzar hacia una sociedad más plural que asegure la libertad y la igual dignidad de todos sus ciudadanos “hay injusticias originadas en la estructura económica de la sociedad y otras referidas a la estructura político-cultural de la misma (…) ambas son indispensables cuando el propósito es construir paz con justicia social”.

Ambas dimensiones nos interpelan, de igual forma, como profesión y nos obligan a preguntarnos acerca del lugar que ocupan esas personas, estos grupos estigmatizados, discriminados y excluidos, desde donde se construye la relación con ellos, de qué manera están sometidos, por su posición, a procedimientos injustos, que tienen como consecuencia un trato indebido o incluso discriminatorios por parte de las instituciones y cómo nos posicionamos, como profesión, ante estos procedimientos.

Esta dimensión, a la que Catalina Ruz llama justicia del reconocimiento, implica para el Trabajo Social dar voz a los sin voz, otorgar “reconocimiento público de poder y autoridad, no únicamente como un medio de expresión de sufrimiento y vulnerabilidad de los y las afectadas”. El trabajo social debe ser también un espacio de reconocimiento de esas singularidades y diferencias, que supone poner a las personas con las que trabajamos no en el lugar de víctimas, sino en el de agentes de justicia, entender la indignación acerca de las situaciones que les afectan como un conflicto que plantea el lugar injusto que el orden social les asigna. Aquí, debemos volver a recordar el artículo 5 del código deontológico “ayudar a los individuos, grupos y comunidades en su desarrollo y a facilitar la resolución de conflictos personales y/o sociales y sus consecuencias”.

Uno de los grupos en los que claramente se conjugan las dos manifestaciones de la injusticia social es el pueblo gitano, que continúa siendo uno de los grupos más rechazados socialmente y más excluidos social y económicamente. El año 2025 ha sido declarado el Año del Pueblo gitano, en conmemoración al 600 aniversario de la llegada del pueblo gitano a España, lo que significa una oportunidad para conocer la historia de rechazo, persecución, desigualdad y discriminación que ha caracterizado estos 600 años de historia, de preguntarnos por las razones históricas que han llevado a que el 86% de la población gitana se encuentra en riesgo de pobreza, que el 46% de los hogares padecen situaciones de extrema pobreza, a que la tasa de abandono educativo sea 6 veces más alta que la de la población general. Algo tendrá que ver que solo a partir de la Constitución de 1978 se haya reconocido la igualdad jurídica del pueblo gitano, o que solo desde los años 80 los niños y niñas gitanas hayan ingresado masivamente al sistema educativo. El pueblo gitano encarna, como pocos grupos en nuestro país, la necesaria reivindicación por la justicia social en todas sus dimensiones.

Por ello el Colegio Oficial de Trabajo Social de Madrid este año dedica el día de la Justicia Social a manifestar la realidad del pueblo gitano a lo largo de la historia reclamar políticas sociales que promuevan la integración, el reconocimiento y el cumplimiento de sus derechos.